¿De dónde surgió la idea de Crunch?

vineta4pag39La idea de Crunch nació en un supermercado. Todo comenzó cuando un vigilante de seguridad me detuvo porque sonó una alarma justo en el momento en el que estaba saliendo, como si ambos hechos estuviesen relacionados de alguna manera. Me llevó a su despacho y, una vez dentro, comenzó a sacarme algunas chocolatinas que no sé cómo habían ido a parar a mis bolsillos.

El despacho era pequeño y cumplía con todos los tópicos de las películas de vigilantes de seguridad, hasta el café sabía a agua sucia. Mientras me miraba amenazante golpeando su palma con la porra, comenzó a preguntarme cómo habían acabado esas chocolatinas en mis bolsillos.

Le dije que soy una persona muy distraída y más cuando me dedico a pasear por los centros comerciales en busca de historias. Probablemente, tropezaría y caerían dentro. El vigilante no me concedió ninguna presunción de inocencia. Por lo que comenzó a hacer lo que suelen hacer en estos casos: romperme los dedos. En el proceso y, supongo, para no parecer antipático, quiso mantener una conversación.

–¿Eres escritor? -me preguntó.

–Guionista -concreté-. Ahora estoy con una historia de Ciencia Ficción.

–Me encanta la Ciencia Ficción. ¿Cómo se llama tu historia?

Miré su mesa para improvisar algo de inspiración, por suerte, la encontré en un envoltorio.

–La historia se titula “Crunch”.

–Interesante, una historia que sucede en pleno big crunch.

No sabía de qué estaba hablando, pero lo que sí tenía claro era que sabía más que yo de ese tema, así que intenté cambiar sobre la marcha el género de mi historia.

–Bueno, en verdad es en otro universo, no en el nuestro, sino uno posterior. Uno en el que la magia lo domina todo.

–Me gusta tu idea, yo soy dibujante. Podríamos llevarla a cabo juntos.

Y así fue como Antonio abandonó su trabajo de vigilante y yo los paseos en centros comerciales y comenzamos esta historia una vez pude recuperar la movilidad de mis dedos.

Antonio suele contar otra historia y dice que esto nunca ocurrió, que lo que he contado se debe a mi afición a las chocolatinas caducadas de los años ochenta; pero os aseguro que fue así como surgió la idea. Lo recuerdo perfectamente. Tengo memoria idílica (o como sea el nombre científico de la memoria fotográfica, ahora no me acuerdo).

En fin, de todos modos, espero que disfrutéis tanto del cómic como yo  de mis rebanadas de pan Bimbo con Tulicrem.

 

Francisco Corbacho

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